| Los orígenes del ninjutsu,
que se sitúan aproximadamente entre los años
500 y 300 (a. C4, se vinculan generalmente (como la mayoría
de las artes combate orientales) a fuentes chinas. Se debe
mencionar la interesante sección sobre métodos
(el espionaje que está incluida en el antiguo tratado
El Arte de la Guerra, escrito por el legendario general chino
Sun Tzu. No existe un solo término que podamos utilizar
para definir con precisión este arte o ciencia, ni
para describir exactamente a sus practicantes, los famosos
ninja. Una traducción de ninjutsu podría ser
«el arte de lo furtivo», término utilizado
comúnmente en la doctrina del bujutsu. Sin embargo,
esta definición identifica sólo una de las muchas
características y funciones del ninjutsu, la ocultación.
o la creación y perpetuación de un ambiente
de misterio. En general, las funciones de los ninja pueden
estar representadas por las de la infiltración en entornos
hostiles, realización de diferentes actos de sabotaje
o asesinatos y la habilidad para escapar con éxito
una vez que se había cumplido la misión. De
hecho, la infiltración en los centros y castillos enemigos
dio lugar a una determinada subespecialización del
ninjutsu que se conocía como toiri-no-jutsu, mientras
que el infiltrarse en las líneas enemigas en tiempos
de guerra abierta o de alerta militar llegó a mencionarse
de forma especial como chikari-no-jutsu. Las distintas proezas
que había que realizar una vez se había llevado
a cabo con éxito la infiltración eran tan variadas
como las mismas circunstancias estratégicas. Podemos
dividir estas proezas o actos en tres categorías principales:
primera, recoger un servicio dc información por medio
del espionaje y todas sus actividades correlacionadas: segunda,
asesinato, subversión y destrucción de las defensas
enemigas: y tercera, acción en el campo de batalla
incluyendo operaciones de combate casi de todas las formas,
que iban desde un enfrentamiento abierto hasta una emboscada
(bien fuera contra una víctima indefensa o contra un
señor fuertemente protegido).

nin
Los ninja muchas veces eran delincuentes que se alquilaban
como espías, asesinos, incendiarios y terroristas para
los grandes y pequeños señores de la época
feudal japonesa. Cuando había que realizar ciertas
tareas "vergonzosas". normalmente no se pedía
al guerrero obligado por el honor que las realizara (del que
se esperaba que lucharía abiertamente contra su enemigo
según las reglas de su profesión). Las grandes
organizaciones de familias de ninja que se especializaron
en tales tareas, generalmente estaban disponibles al mejor
postor.

ninjutsu, el arte de lo furtivo
Parece ser que como espías los ninja hicieron su primera
aparición notable durante el siglo VI, con un patrón
de sangre real, cl príncipe regente Shotoku (574-622
d. de C). Muchas veces los contrataban los monjes guerreros
de las montañas, los temibles yamabushi, que lucharon
tanto contra los ejércitos imperiales al final del
periodo de Heian como con los de la creciente clase militar
(buke). Los fuertes gremios de los ninja llegaron a ser inamovibles
en Kyoto, prácticamente dominado por ellos durante
la noche, y sus escuelas proliferaron de tal forma que había
por lo menos veinticinco centros principales durante el período
Kamakura. La mayoría de estos centros estaban situados
en las provincias de Iga y Koga y la concentración
de estos peligrosos luchadores tuvo que ser aplastada repetidas
veces por diversos líderes que trataban de hacerse
con el control del gobierno central. Se cuenta que Oda Nobunaga
empleó cuarenta y seis mil tropas contra Sandayu en
lleno, destruyendo en el proceso a cuatro mil ninja. El último
empleo impresionante de estos luchadores en el campo de batalla
fue al parecer en la guerra de Shimabara (1637), contra cuarenta
mil cristianos rebeldes en la isla de Kyushu.

Con la subida al poder de los Tokugawa y con su estado altamente
policial, prácticamente todas las clases sociales empleaban
pequeños grupos de ninja contra miembros de otras clases,
e incluso dentro de una clase, algunos individuos los empleaban
contra cualquier persona del c tan que se opusiera a ellos.
Se utilizaban también a los ninja en la red de espionaje
ideada por el shogun para controlar a la corte imperial y
a los poderosos señores de las provincias. Por ejemplo,
los finja (le la provincia de Koga fueron famosos en todo
el Japón como agentes secretos de los Tokugawa y, al
parecer, bandas de ninja errantes se unieron a grupos de guerreros
en las batallas locales, bien para suprimir un intento de
sedición o para ampliar el propio control territorial
de los ninja.
Cada uno de los señores y (le los miembros poderosos
de otras clases como los comerciantes, por ejemplo, utilizaban
también a los ninja, que dejaron tras ellos un récord
de más de quinientos años de intrigas, rupturas,
asesinatos y otras variadas formas de desorden que aún
no ha sido batido.
Las familias de ninja constituían un microcosmos estrechamente
unido y bien integrado en grupos más grandes (según
el modelo antiguo de clan). Había unos líderes
(jonin) que formulaban los planes, negociaban las alianzas
y estipulaban los contratos, etc., con los sublideres (chunin)
y los agentes (genin) los ejecutaban fielmente. Estos grupos
formaban unos gremios mayores con territorios propios y obligaciones
especializadas, todo ello defendido celosamente. Un hombre
raramente se unita a un grupo para convertirse en ninja, normalmente
tenía que haber nacido dentro de la profesión.
las artes, técnicas y armas de cada familia, de cada
grupo se tenían en estricto secreto, siendo transmitidos
normalmente sólo de padres a hijos e incluso entonces
con la mayor prudencia. El descubrir los secretos del ninjutsu
a personas no autorizadas significaba la muerte bien a manos
de uno mismo o de otro ninja que dejaría detrás
sólo un cadáver para el que se apoderó
del asunto.
Por consiguiente, los libros y documentos (torimaki) relacionados
con la herencia, las artes y las técnicas del nínjutsu
eran considerados tesoros secretos de la familia y cada generación
tenía la responsabilidad de conservarlos y transmitirlos
a la siguiente. Contenían instrucciones referentes
a aquellas técnicas de combate con las que el propio
ninja se tenía que familiarizar y que tenía
que dominar (incluyendo las artes marciales tradicionales
del país: el tiro con arco y el manejo de la lanza
y de la espada). Los ninja a su vez adaptaron inteligentemente
el uso de estas artes para que sirvieran para sus objetivos
poco limpios. Por ejemplo, utilizaban un arco corto que se
montaba fácilmente en lugar del arco largo del guerrero,
y también idearon métodos para reducir una lanza
de forma telescópica, con unos resultados sorprendentes
cuando de repente se extendía completamente. Los miembros
de la ryu Kyushin, una escuela del ninjutsu. destacaron por
utilizar métodos no ortodoxos para utilizar la lanza
(bisento). Por último, las espadas y hojas de todo
tipo eran utilizadas en los extremos de distintos palos plegables
a los que se unían cadenas para recuperarlos rápidamente.
Muchas veces, las hojas se sacaban por medio de resortes ocultos
o simplemente se tiraban con la mano según las técnicas
del shurikenjutsu. Los ninja también dominaban las
técnicas del iai jutsu, lo que les permitía
desenvainar las espadas o las dagas a la velocidad de un rayo,
la ryu Fudo, otra escuela del ninjutsu durante el Japón
feudal, era considerada sumamente superior en el desarrollo
de esta determinada clase de habilidad con las espadas.

shaken

Sin embargo, los ninja también tenían una completa
colección de armas especializadas para su uso exclusivo,
cada una de ellas con un método de utilización
completamente desarrollado. Comprendían su arsenal
cerbatanas, cuchillos y ganchos con cuerdas, garrotes, distintos
pinchos (toniki), manoplas (shuko), un amplio surtido de hojas
pequeñas (shuriken), en las que iban incluidas puñales,
dardos, discos en forma de estrella, etc. Las shiriken o armas
«innecesarias» las guardaban normalmente en una
banda que contenía hasta cinco armas arrojadizas mortales
y que se podían tirar con una sucesión rápida
desde cualquier posición. con cualquier tipo de luz
y desde distintas distancias. Al parecer, se agruparon todas
las formas de lanzar las shuringen alcanzando el nivel de
un arte desarrollado (shurikenjutsu). Incluso los miembros
de la clase de los guerreros estudiaron sus técnicas
para poder utilizar con una mayor exactitud y eficacia sus
espadas cortas (wakizashi), dagas (tanto) y cuchillos (como
el ko-gatana y kozuka) en distancias largas. Las shuriken
podían también estar
forjadas como un disco en forma de estrella con puntas afiladas
que salían de un centro compacto. Estas estrellas afiladas,
que a veces se denominaban shaken, se tiraban normalmente
con un lanzamiento de la muñeca que las enviaba girando
hacia el blanco, muchas veces de forma inadvertida hasta que
era demasiado tarde. Eran muy conocidas las cadenas o cuerdas
con un peso en un extremo que se lanzaba como una honda y
con una hoja de doble filo en el otro (kyoketsu-shoge), que
los ninja sabían utilizar con una precisión
implacable. También existía el bastón
de bambú de aspecto inocente que llevaba un peregrino
aparentemente desarmado; sin embargo el bastón ocultaba
una cadena con una pesa en un extremo y una hola de plomo
en el otro.
La habilidad de los ninja para penetrar en las fortalezas
(casas, castillos, campamentos militares, habitaciones particulares,
etc.) se basaba en su conocimiento de la psicología
práctica así como en su dominio de una colección
impresionante de artilugios para trepar (ganchos con cuerdas,
escaleras flexibles, zapatos especiales, palancas, etc.),
que podía también utilizar como armas. Además,
solía llevar tubos para respirar y pieles inflables
para poder permanecer bajo el agua durante largos períodos
de tiempo o para cruzar con relativa facilidad los fosos de
los castillos, los lagos o pantanos. Los ninja, que con frecuencia
eran unos hábiles químicos (yogen), usaban muchas
veces dardos envenenados, tubos que echaban ácido,
granadas que producían destellos, bombas de humos,
etc., adaptando inteligentemente los descubrimientos chinos
(le la química y los inventos de explosivos para sus
necesidades particulares. Después de la llegada de
los portugueses, incluso utilizaron armas de fuego; estas
armas junto con los abrojos que dejaban tras ellos cuando
se escapaban, contribuyeron a su destreza para evitar su captura
ralentizando, cegando, matando, paralizando o simplemente
sorprendiendo a sus perseguidores.

Entre los métodos de combate sin armas que dominaban
predominaba el jujutsu, en su forma más utilitaria
y práctica. Sin embargo, las escuelas de ninjutsu también
se especializaron en determinados sistemas de violencia raramente
encontrados en otras partes. Los ninja de la ryu Goyokku,
por ejemplo, eran expertos en la utilización mortal
del dedo pulgar y de los otros dedos contra los centros vitales
del cuerpo humano. Este determinado método se conocía
como yubijutsu. Los alumnos de la ryu Koto eran expertos sobre
todo en romper huesos (koppo).
De todo lo expuesto, parece obvio que un ninja era un enemigo
verdaderamente peligroso, especializado y preparado para enfrentarse
con eficacia e implacablemente a todas las dimensiones posibles
del combate con o sin armas. Su total control corporal y variedad
de las posibilidades musculares solía ser asombroso.
Además del entrenamiento en las diversas artes mencionadas
anteriormente, al parecer era capaz de trepar muros y acantilados
escarpados (con la ayuda de cierto equipo), de controlar su
respiración bajo el agua y el latido de su corazón
bajo el escrutinio enemigo, saltar desde grandes alturas (muros,
etc.), desatarse de ataduras y cadenas, caminar o correr distancias
largas, permanecer quieto durante horas (incluso durante días,
según dicen algunos autores). confundirse entre las
sombras, árboles, estatuas, etc., así como hacerse
pasar por personas de cualquier clase, pudiendo así
moverse libremente incluso en zonas donde había una
estricta vigilancia. En este contexto, su conocimiento y dominio
de la psicología práctica, como se ha indicado
antes, parece que estaba muy desarrollado y se dice que incluía
juegos de manos e hipnosis (saiminjutsu), técnicas
que pueden haber formado la base de las sorprendentes hazañas
de un grupo de ninja. |